La variedad Frantoio es oriunda de la región de la Toscana y la buena noticia es que ha arraigado estupendamente en nuestra tierra, lo que le aporta unos matices broncos. De esta mezcla surge un aceite de oliva virgen extra singular y exclusivo. Cálido, seco y austero; ideal para los que sienten pasión por el gusto de un buen aceite…
Rotundo y profundo en boca, no deja indiferente, con su amargor y picante intenso que combinan perfectamente con los flavores de frutos secos crudos. Estos sabores son de recorrido largo e impregnan la memoria del aroma otoñal.
De frutado verde intenso, son la almendra amarga y la piel de plátano, la imagen aromática del mismo, matizados por el verde hoja de olivo que se intensifica en boca.
Su amargo es medio alto y su picante intenso, ambos son rasgos distintivos de su personalidad, reflejos de frutos verdes en anticipo a su plan madurez. Se reconocen los frutos invernales como las bellotas, castañas y nueces en su versión en crudo.
Extraordinario y rotundo, su presencia en los platos será siempre destacada.
En cocina esta variedad cede su picante o amargo en favor del alimento al que acompaña. Es muy importante su maridaje para extraer todo su potencial y mejorar la experiencia gastronómica.
Este aceite de oliva virgen extra es ideal para todo tipo de cremas, gazpachos, salmorejos, vichyssoise, salsas carbonara y mahonesas. Combina de forma deliciosa con huevo frito a baja temperatura, para que resalten todos sus aromas. Claramunt Frantoio puede sustituir la mantequilla en las salsas que la necesitan y les aporta más sabor y un tacto suave en el paladar. Otra combinación ideal del Frantoio es con chocolate, sobre todo con los cacaos que poseen un 70% de amargor. Simplemente rocíe el chocolate con el Frantoio y déjelo reposar a una temperatura ambiente para favorecer la fusión.